LA PUNTA DEL ICEBERG

LA PUNTA DEL ICEBERG

Después de meses de negociaciones y lobby entre varios miembros de la UE, se ha concedido a Grecia un muy discutido paquete de asistencia financiera. La Unión Europea, conjuntamente con el FMI, han puesto a disposición un enorme paquete de rescate por valor de € 110 billones, a un país al borde de incumplir con sus obligaciones de deuda soberana. Los mercados ya estaban previendo una alta probabilidad de no pago y una reestructuración de la deuda, y los analistas han estado argumentando sobre por qué una reestructuración eficaz de la deuda sería una solución más razonable que continuar endeudando a un país- con un paquete adicional de austeridad-, el cual somete al país a riesgos de incursionar en depresión y malestar social potencial, y tristemente, ya visible.

¿Por qué ha existido tanta discusión, toma de decisiones errónea, lobby político, y al final "apoyo masivo " cuando anteriormente parecía imposible lograr el consenso? ¿Podría ser que el argumento del riesgo de contagio ha jugado como un factor de pánico en el cambio de opiniones? ¿Podría ser que la presión de otros posibles “objetivos” fuera lo suficientemente convincente? ¿Podría ser que el destino de la UE y el EURO se consideró puesto en juego? ¿Podría ser que una serie de bancos de diferentes países de la UE -con importantes posiciones en deuda soberana de los Estados en riesgo- consideraran que sus respectivas estructuras patrimoniales podrían desintegrarse en el caso de reestructuras o declaraciones de default- y esto es en realidad un rescate bancario encubierto? ¿Hay otros elementos en juego que implican o bien la pérdida de confianza, agendas políticas, la verdadera creencia de que la UE debería, en una crisis real, demostrar su unidad? Lo más probable es que una serie de factores o la conjunción de los anteriormente mencionados hayan tenido un papel importante.

A continuación exponemos un gráfico publicado por el New York Times. ver gráfico Las interdependencias son enormes, los bancos están en riesgo en los distintos países (aunque entre los mayores tenedores de deuda se encuentran algunos de los bancos de EE.UU.), lo que podría ser visto como argumento suficiente para rescatar a cualquiera de las partes mencionadas en caso de ser objeto de una "crisis de confianza".

Los problemas de los llamados PIIGS son síntomas de una “situación” global de deuda soberana que fácilmente podría denominarse crisis: las limitaciones macroeconómicas son severas en términos de gestión de la sustentabilidad de la deuda de varios países de la UE, las primeras reacciones del mercado son no seductoras respecto al paquete de crisis: aumento de las presiones generadas por rebajas inevitables en las calificaciones, inversores tradicionales siendo más aversos al riesgo en un ambiente que desmejora día a día, divergencias en las agendas políticas internas entre los diferentes estados de la UE. El entramado arriba mostrado agrava aún más las presiones. En términos de déficit presupuestario como % del PIB y los niveles de deuda, el Reino Unido y los EE.UU. se encuentran en niveles comparables a algunos de los países con peor ubicación en la lista.

Presupuestos públicos más austeros, recortes genéricos de gastos, aumento de presión fiscal y tensión social (empleados del sector público, pensionistas, tal vez estudiantes próximamente?): Esto es lo que se está generando, y lo anterior no representa la previsión más atractiva para economías acosadas por altas tasas de desempleo formal e informal - más aún entre los jóvenes con todos los riesgos potenciales de la desilusión con el "sistema" y sus consecuencias posteriores -, por la reducción del patrón de gasto de los consumidores, por ingresos fiscales en fuerte descenso, y encima de eso, el aumento de los gastos financieros relacionados con niveles de deuda crecientes. Un desafío enorme, por lo menos. La medicina que está siendo aplicada parece similar a lo que creó la década perdida de América Latina en los años 80: incapacidad de acceder a los mercados, importantes deudas externas y economías en contracción.

Grecia se ha salvado por ahora: revisar la deuda, implementar el paquete de ahorro fiscal: sólo el tiempo dirá si lo anterior es viable (pero por ahora a muy poca gente parece interesarle ...). Un desastre inmediato, incluyendo una crisis bancaria extremadamente compleja con todas sus consecuencias, parece haber sido evitado. Aun está por verse si la UE y las autoridades del FMI han logrado contener el riesgo de contagio.

Debido al pobre estado de las finanzas públicas, en particular en Portugal, España, Irlanda e Italia, uno podría esperar defaults soberanos que podrían crear un gran desorden o una unión fiscal real, con una fuerte disciplina y una inyección del EMF de alrededor de € 2 trillones o más. Estos shocks podrían haber sido esperados debido a la diversa naturaleza de los países, pero ahora que la zona del euro existe, hay certeza de que los políticos responsables harán todo lo posible para evitar una explosión en el corto plazo: Grecia es el primer ejemplo de que aun más está por venir. Esté preparado para un futuro mucho más volátil y economías más inestables!

¿Qué hacer con esta información, y como posicionarse al respecto? Le sugerimos que para formar su propia opinión, estudie un poco de historia para poner las cosas en perspectiva (sí, sistemas han colapsado, el poder ha cambiado entre civilizaciones, monedas se han derrumbado y desaparecido), dependiendo de su rol como inversor / ahorrista, o como buscador de negocios o de oportunidades de calidad de vida.

Como inversor/ahorrista, le sugerimos se abstenga de “tradear oportunísticamente” con deuda soberana, y busque protección en su portafolio en relación a la inflación de mediano plazo. Nosotros en los últimos tiempos hemos venido tomando posiciones cortas (esperando caídas de valor en el activo, a futuro) sobre el euro, permaneciendo escépticos sobre su recuperación, y hemos doblado nuestra apuesta en las “nuevas economías”, aquellas con riqueza en términos de commodities o con mercados de consumo dinámicos. A su vez, estamos posicionados en sectores agrícolas y de comestibles, en el sentido más amplio de la definición, en energía, minería, salud, y biotecnología, así como en empresas líderes y con fuerte generación de caja en TMT (Tecnología, Media, y Comunicaciones) e incluiríamos en nuestro portafolio inversiones directas en proyectos de producción de commodities agrícolas en América Latina, así como activos fijos en general.

En cuanto a las oportunidades de negocio, somos positivos respecto a las perspectivas de las economías más prósperas de América Latina y a los proyectos relacionados a bienes de consumo, al sector agroalimenticio, de infraestructura y transporte, energías renovables, y algunos, seleccionados, en bienes raíces y en servicios financieros.

En cuanto a la calidad de vida, países como Uruguay y Argentina han mostrado poseer un gran atractivo para muchos extranjeros, Brasil ofrece hoy un entorno más exótico pero también un poco más desafiante. En todo caso, creemos que las diferencias positivas se harán más visibles en los próximos años, posicionando de una forma más solida a la región en ese sentido.

por Paul J Elberse, Mayo 2010