MULTILATINAS

BAILANDO A UN NUEVO RITMO: MULTILATINAS

Si existe una palabra, y tendencia, que describe correctamente el mayor rol reciente que Latinoamérica tiene en el escenario mundial, es MULTILATINAS, o la definición directamente relacionada de Latinas Globales*. La definición se refiere principalmente a compañías multinacionales basadas en un país Latinoamericano, las cuales se han convertido en gigantes económicos en sus países de origen, dominando el mercado domestico, y están buscando agresivamente crecer en nuevos mercados, ubicados en terceros países, para así concretar sus planes de expansión, los cuales incluyen el poseer operaciones en los países desarrollados.

Multilatinas, en la práctica, tienden a poseer un excelente grupo de ejecutivos y gerentes –el cual está muchas veces más enfocado hacia la acción y decisión que sus contrapartes globales-, un liderazgo innovador, gobernanza corporativa bien establecida, sólidas estructuras de capitalización, y talento superior, todo lo cual les provee de una plataforma sólida para proyectar una expansión sustentable.

Estoy profundamente convencido que las Multilatinas son parte de otro fenómeno: el FIN DE LOS MERCADOS EMERGENTES. Encuentro difícil el seguir hablando de mercados emergentes cuando algunos de ellos han efectivamente sobrepasado a algunos de sus contrapartes "desarrollados" en términos de producto bruto interno, pero más aun en términos de salud financiera, disciplina macroeconómica, y calidad general del estándar de vida. Asumir que las compañías de los "países desarrollados" están mejor gestionadas no sigue siendo válido cuando las miramos a la luz de mejores prácticas en términos de transparencia, gobernanza, y apertura. Diez de los 20 países mayores en términos de PBI son hoy países emergentes. Desde un punto de vista de PPP, el PBI de los países emergentes casi equipara al 50% del PBI mundial, y el PBI de las seis mayores economías emergentes sobrepasa el PBI del G7 si excluimos EEUU. Los mercados de capitales de los países emergentes han crecido fuertemente, y han sobrepasado a varios mercados europeos tanto en términos de montos transados como de liquidez.

Adicionalmente, si a los elementos anteriores sumamos que las perspectivas de crecimiento tanto de corto como de mediano plazo son sustancialmente mejores que en el mundo desarrollado, y que las políticas de inclusión social de buena parte de la población que hasta hoy ha permanecido relegada, han venido mejorando y consolidándose, entonces probablemente podamos acordar que ha llegado el tiempo de encontrar nuevas categorizaciones. Los parámetros para medir el estado de desarrollo de los diferentes países deberían ser renovados y nuevos términos deberían ser encontrados. Seguramente no sea fácil incorporar parámetros y medidas referentes a "felicidad", "sentimiento de bienestar", o relacionados con el medio ambiente, pero si llega el día en el que eso ocurra, seguramente Latinoamérica, y en particular Brasil, aparecerá como una de las regiones y naciones lideres.

El concepto de Multilatinas es un fenómeno poderoso, el cual esta efectivamente reposicionando las fuerzas y las dinámicas en toda Latinoamérica, e impactando en la economía mundial. Publicaciones y analistas lideres han estado hablando de "una revolución en el negocio global", "los nuevos gigantes corporativos", y "el nacimiento de nuevas multinacionales, de rápida acción y dientes afilados, que emergen del tercer mundo".

Datos disponibles sobre el tamaño de esta tendencia ponen en evidencia que no solo estamos hablando de un "incidente", o de un evento oportunista. Casi todas las top 500 compañías en la región registraron ventas por más de un billón de dólares, inversiones directas en el extranjero realizadas por empresas regionales se ha más que duplicado y alcanza los 50 billones de dólares, haciéndolas así jugadores activos en los procesos de globalización. Este patrón no parece sino fortalecerse: grandes compañías brasileras, mexicanas, y en menor grado algunas chilenas y peruanas han mostrado ferocidad en la búsqueda de convertirse en jugadores reconocidos o incluso dominantes a nivel mundial, en sectores que van desde energía hasta los commodities agrícolas y alimentos, de minería y procesamiento de metales a energía renovable, manufacturas, banca, y telecomunicaciones.

La liberalización de mercado que se inició hace más de una década ha institucionalizado las condiciones ciertas para que las multilatinas establezcan firmemente sus raíces, y construyan posiciones de liderazgo local. Menores costos de capital, técnicas y principios de gestión empresarial renovados, mejores condiciones macroeconómicas y de mercado, la "Hispanización" de los EEUU, y estrategias proactivas de conocimiento de mercado y de desarrollo de know-how local, han confluido en proveer un impulso adicional a la tendencia.

Ejemplos exitosos de multilatinas que han alcanzado las posiciones de liderazgo en sus sectores incluyen compañías con una fuerte política de adquisiciones y expansiones, como Grupo Bimbo (el cual no solo tiene liderazgo absoluto de mercado en la mayoría de los países Latinoamericanos, sino que además realizó adquisiciones significativas en los EEUU y en Brasil, así como entró en Chile, Perú, Argentina, Paraguay, Guatemala, Costa Rica, Alemania, y en China), Cemex (habiendo realizado varias adquisiciones multi-billonarias incluyendo el Australian Rinker Group por US$ 15 billones y convirtiéndose en una de las 3 mayores compañías de cemento en el mundo, con posiciones dominantes en EEUU, Egipto, las Filipinas, y España), América Móvil (empresa altamente innovadora con operaciones en tecnología, media, y telecomunicaciones en toda la región y en los EEUU, a través de estrategias de adquisiciones –muchas veces en escenarios de estrés económico- y de apertura de nuevas operaciones, cuyo principal accionista posee –hasta hoy de forma independiente a la compañía- intereses en operadores de media y telecom en los EEUU y Brasil, es uno de los mayores inversores detrás del New York Times, alguien que ha logrado convertirse en uno de los más exitosos hombres de negocios a nivel mundial), Vale (habiendo adquirido la canadiense INCO por US$ 19 millones, así como a competidores australianos y sudafricanos), Ambev/Inbev (quienes adquirieron la famosa marca Anheuser Busch), Embraer (con fuerte presencia en Brasil, fábricas de producción en China, inversiones en Portugal, y asociaciones estratégicas en países como Francia, Canadá, Suiza, Singapur, e Italia), vendiendo más del 95% de su producción fuera de su mercado de origen), Marfrig (quien ha crecido fuertemente tanto en términos de tamaño como de alcance geográfico y de diversificación de productos a través de las adquisiciones de Seara, varios procesadores de carne y del grupo uruguayo Zenda Group), JBS (quien se convirtió en uno de los más grandes productores de carne después de comprar la americana Swift Foods por más de US$ 1.5 billones), Banco Itau (un banco reconocido por su adquisición de dos grandes bancos locales así como por la adquisición de operaciones de bancos internacionales en diferentes países, lo cual le permitió alcanzar una capitalización de mercado de US$ 100 billones, convirtiéndolo en un competidor mundial de peso), Gerdau (un gigante de US$ 20 billones que ha crecido agresivamente a través de adquisiciones en Canadá, los EEUU, Chile, Argentina, y Colombia) y compañías como las fuertemente expansivas Cencosud, Falabella, Concha y Toro, LAN, Synergy Group, Politec, Carvajal, y grupos fuertes en agro-commodities en el Cono Sur.

Petrobras es uno de los casos ejemplo de fuerza Latina: la compañía mantiene posiciones de liderazgo en una serie de países, se ha expandido a través de una mezcla de adquisiciones, crecimiento orgánico, y alianzas estratégicas, convirtiéndose así en un líder mundial en combustibles verdes. La cobertura geográfica y expansión de Petrobras ha incluido Adquisiciones que van desde los vecinos Uruguay, Argentina, Paraguay y Colombia hasta los lejanos Irán y EEUU; Asociaciones con Sinopec y CNPC de China, el gobierno paquistaní, y ENH de Mozambique, Acuerdos de Producción Conjunta con el NOC de Libia, Acuerdos de Colaboración con la rusa Gazprom, Acuerdos con ENI en Senegal, Joint Ventures para Exploración y Tendido de oleoductos con Sinopec en México y TDP en Tanzania, y Acuerdos de Concesión y Operaciones Nuevas en países como Chile, Ecuador, Bolivia, Irak, y Turquía.

Todo lo anterior no significa que las multinacionales desaparecerán del escenario regional, sino todo lo contrario. Las cada vez más significativas oportunidades que la región presenta, su creciente clase media, los cambiantes patrones de consumo y el desarrollo continuo, sus más de 500 millones de consumidores y un PBI que iguala al de China, son todos factores fuertes de atracción para muchas de las compañías lideres a nivel mundial que estén procurando expandir su presencia en la región o establecer operaciones aquí. Para ser exitoso, sin embargo, estos líderes globales deberán enfrentar duras batallas con los líderes locales en sus respectivas áreas. En muchos casos, para maximizar la probabilidad de éxito, la estrategia elegida deberá ser el establecer asociaciones estratégicas con las vigorosas multilatinas y con los grupos líderes a nivel país.

Combinando por ejemplo las habilidades sofisticadas de las multinacionales en cuanto a productos, con los canales de distribución del jugador local, o el acceso a recursos y tecnología de producción local con la presencia mundial en ventas de las multinacionales, existen varias opciones para aprovechar las muchas sinergias posibles. Casino es un buen ejemplo: entre otros, en Brasil y Uruguay el grupo ha desarrollado posiciones dominantes de mercado a través de asociaciones con fuertes socios locales. Continental y Copa son otra de las muy exitosas asociaciones de este tipo. Multinacionales exitosas serán aquellas que logren establecer un fuerte perfil local en los mercados en los cuales operan; sin lo anterior, perderán la batalla por los crecientemente valiosos recursos locales, y no podrán ser capaces de captar la atención ni la billetera de los consumidores.